miércoles, 14 de febrero de 2024

B3.11. Identifica, analiza y comenta las siguientes esculturas del Barroco español del siglo XVII: Piedad de Gregorio Fernández, Inmaculada del facistol, de Alonso Cano; Magdalena penitente de Pedro de Mena.

La escultura española trata principalmente temas religiosos. Imágenes religiosas. Por eso, a los escultores se les llama imagineros.
Los mecenas y clientes son cofradías, parroquias, gremios.
El material empleado, dada la crisis, es madera policromada mediante la técnica de estofado y de carnaciones.
Estofado: Rayar el color dado sobre el dorado de la madera para que se descubra el oro y haga visos entre los colores con que se pintó.
Carnaciones: Color que intenta imitar el color de la piel humana , sus tonalidades permiten determinar la época o la escuela pictórica.
Con estas técnicas se busca representar con todo realismo la piel, las telas...También se emplean cabello natural, lágrimas de cristal, telas en las imágenes de vestir, ojos de cristal...
Otra característica importante es la expresividad, la exaltación religiosa, el dramatismo.
Finalidad: en un momento marcado fuertemente por la Contrarreforma, las imágenes religiosas buscan resaltar su valor pedagógico y moral y son concebidas como instrumento de acercamiento del mensaje doctrinal a los fieles. De ahí la importancia de hacerlas comprensibles, verosímiles y capaces de emocionar o conmover. Busca despertar sentimientos de piedad.
Las manifestaciones más importantes son: pasos para procesiones, imágenes de santos patronos de ciudades o de gremios, Inmaculadas, retablos…
Destacan dos escuelas, la andaluza y la castellana.


Piedad
Gregorio Fernández

Valladolid fue sede de la corte real desde 1601 a 1606.
En 1605 Gregorio Fernández se traslada desde Galicia a trabajar a la ciudad de Valladolid. Impulsa la actividad artística y crea un taller en el que se forman discípulos. Crea una escuela de escultura que sigue las características del maestro (para comentar cualquiera de sus obras):
Realismo exagerado y dramatismo: plasma el dolor con abundancia de sangre, es realismo por tanto hiriente. Usa la policromía para acentuar el dramatismo
Estudio anatómico realista 
Rostros dramáticamente expresivos
Los pliegues de las telas forman ángulos agudos que, además de dar volumen, añaden más dramatismo al provocar fuertes contrastes de luz.  
Gregorio Fernández es el imaginero más importante de la escuela castellana. Sus características se aprecian y reconocen muy bien en obras suyas como sus Cristos Yacentes




 o en la Piedadque comentamos ahora:


Barroco. S XVII.
Madera policromada. Talla (para un paso de Semana Santa). Hoy en el museo de escultura de Valladolid.
Escuela castellana
Realismo y patetismo se unen para conseguir esta dramática obra.El cuerpo de Cristo parece resbalar del regazo de la madre acentuándose así el dramatismo, como pedía la Contrarreforma.
La virgen sostiene a Cristo muerto, que sigue el mismo modelo que los Cristos yacentes del mismo autor.
El color sirve en este caso para mostrarnos las diferentes tonalidades en el color de la piel del fallecido y su madre.
Madre e hijo están unidos en una composición piramidal, como ya hiciese Miguel Ángel, con una fuerte diagonal creada por el cuerpo de Cristo.
Los rostros son realistas y llenos de dramatismo. María alza su mirada suplicante, desesperada hacia el cielo.
Con los numerosos y generosos pliegues (en la línea de los pintores flamencos del XV) se consigue crear efecto de claroscuro y teatralidad.

La dureza dramática del estilo escultórico barroco castellano queda patente en esta obra frente al andaluz (que vemos a continuación) que será mucho más dulce y melancólico. 

Podéis completar vuestro comentario mirando la página 45 del cuadernillo.

Inmaculada del facistol 
Alonso Cano 



Alonso Cano es una de las figuras más destacadas del arte barroco español, nacido en Granada a principios del siglo XVII, en 1601 el artista cultivó tanto la pintura como la escultura y la arquitectura, todos los géneros con gran acierto y precisión. De hecho la figura de Alonso Cano está considerada como la pieza clave de la escuela granadina de escultura y también de la de pintura. Nacido en una familia vinculada al arte, su padre era dorador y su madre bastante ducha en el dibujo según las fuentes documentales conservadas, el artista comenzó su formación en el taller de un artista granadino de segunda fila, Juan del Castillo. Fue su propio maestro quién aconsejó a la familia que Cano se trasladase a Sevilla donde el ambiente artístico le resultaría más acorde a su talento. Tras ser nombrado maestro en la capital hispalense el artista se traslada a Madrid donde fue nombrado pintor de cámara del monarca Felipe IV. No obstante, su vida personal y artística sufrió un grave revés al ser acusado del asesinato de su propia esposa y tras algún tiempo decidió mudarse a su Granada natal donde permaneció hasta su muerte.

Pese a todo, la influencia artística de Alonso Cano siguió siendo patente en toda España. En el año 1655 el cabildo de la Catedral de Granada le encomienda al artista la realización de una pequeña escultura de la Virgen María para decorar el facistol del templo, un gran atril donde se colocaban los libros del coro. La obra no fue entregada hasta el año siguiente pero entonces, los comitentes quedaron tan impresionados con la escultura del artista que decidieron situarla en la sacristía del templo con el fin de poder apreciarla mejor.

La inmaculada de Alonso Cano es una pequeña talla de poco más de medio metro de altura, tallada en madera de cedro y policromada. En la obra el artista sigue las indicaciones de Pacheco para la realización de una imagen de la Inmaculada pero también la combina con la dulzura que el artista pudo conocer en la pintura de Zurbarán. Situada sobre una pequeña peana que toma la forma de una nube con tres caras de angelitos o querubines incrustadas la Virgen toma una imagen de recogimiento sobre sí misma: las manos juntas, el rostro inclinado hacia abajo y el manto marcando una diagonal que otorga movimiento al conjunto. El artista no ha diseñado la imagen de una mujer madura, más bien se trata de una joven inocente muy acorde a la idea de María Inmaculada nacida sin pecado original que tanto se potenció en la Contrarreforma.

(Comentario Laura Prieto Fernández)



Magdalena penitente 
Pedro de Mena.




Tenéis un par de buenos comentarios para preparar esta obra:
y

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